· Publicado en Acción Humanitaria

Haití continua con 'respiración asistida' ocho años después del terremoto

Haití continua con 'respiración asistida' ocho años después del terremoto

Se cumplen ocho años del terremoto, las sucesivas réplicas y el tsunami que en 2010 devastaron a un país que en aquel momento era el más pobre de América. Un año después, las cifras daban testimonio de la desolación en la que quedó sumido el país: fallecieron 316.000 personas, 350.000 sufrieron heridas, y más de un millón y medio de personas perdieron su hogar. El relato se convierte en una pesadilla cuando se recuerda que solo dos años antes, en 2008, Cuba y Haití ya habían sufrido el impacto de los huracanes Gustav y Ike, y de las tormentas Fay y Hanna. ¿Qué ha cambiado en la República de Haití desde entonces?

No es fácil hacer un relato fiel de la realidad. La naturaleza se retuerce sobre Haití, y apenas comienzan a verse resultados de los trabajos de reconstrucción, la isla vuelve a ser víctima de una fuerte temporada de lluvias, en 2012, que obliga a realizar mejoras de infraestructuras en aquel momento en reconstrucción.

Es fácil encontrar en internet un relato de la oleada de ayuda humanitaria que desencadenaron los sucesivos desastres, aunque la reacción más contundente se produjo tras los terremotos de 2008. Tampoco es difícil toparse con la denuncia sobre los intereses económicos y políticos de parte de aquellos que prometieron la ayuda, pero lo único que hicieron fue mover el dinero de bolsillo. Entre otras denuncias, la que realizó el Observatorio de Políticas Públicas y de la Cooperación de Haití, al afirmar que el 95% del dinero donado por la Cooperación Estadounidense había regresado a Estados Unidos, en manos de las organizaciones, y sin que las autoridades haitianas llegaran a gestionarlo. Se refería así François Kawas, escritor y teólogo haitiano, a la ayuda oficial, y no a la ayuda humanitaria de la que sí destacó su utilidad y eficacia, años después.

En una entrevista publicada por el diario Diagonal, Kawas reivindicaba para la isla un retrato alejado de la miseria y el sensacionalismo; por el contrario, pedía a los medios de comunicación el relato de "un pueblo valiente, con una historia importante, (...), la primera nación negra del mundo que tomó su independencia, que se sacudió el yugo de la esclavitud".

Esta lectura de la realidad, siendo cierta, está condimentada por otros elementos. Este 1 de enero, Haití cumplía 214 años del fin del dominio colonial y según analizaba el diario Telesur con motivo de la efeméride, aún presenta una situación política y social complicada "derivada, en parte, del injerencismo estadounidense en la isla por más de un siglo".

A día de hoy, Haití afronta un futuro sin la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (Minustah) que se mantenía en el país desde 2004, tras el derrocamiento por un movimiento armado del entonces presidente, Jean-Bertrand Aristide, primero elegido en la historia de la República de forma democrática. Fue su sucesor, Boniface Alexandre, quien solicitó a Naciones Unidas esta misión especial, y se mantuvo en el poder hasta 2006, cuando tomó la presidencia René Préval, único jefe de Estado de Haití elegido democráticamente que terminó su mandato y entregó el poder de forma voluntaria.

Su actual presidente, Jovenel Moïse, tomó posesión en febrero de 2017 tras un proceso que se iniciaba en 2015 y remataban funcionarios electorales que concluyeron la victoria de Moïse, en las elecciones de 2016, basándose en resultados preliminares, con un 21% de participación estimada.

El trabajo del FAMSI en Haití y Dominicana

Hay que remontarse a 2008 para encontrar la primera gran acción coordinada del FAMSI en el territorio. Para responder a los huracanes y las tormentas tropicales que azotaron Cuba y Haití, se lanzó la campaña “Andalucía Solidaria con Cuba y Haití”; en 2010, los terremotos que se sucedieron destrozaron las infraestructuras y el tejido económico y social del país. En aquel momento se evidenció que el desastre no era solo fruto de una catástrofe natural sino de la combinación factores que condicionaron la extrema vulnerabilidad del país.

Más de un centenar de entidades se adhirieron a la campaña para enviar ayuda humanitaria, en primera instancia, e iniciar el apoyo en desarrollo y reconstrucción, cuando se hubieran superado los momentos más críticos. Un puente, un mercado, centros cívico, educativo, sanitario, social y comunitario fueron algunas de las primeras intervenciones.

Ocho años después, el trabajo continua Haití y en la zona fronteriza con República Dominicana

A partir de 2010, el trabajo en Haití se concentra en la frontera, con dos zonas al norte y centro de la línea entre países. Al norte, las intervenciones se realizan con la Agencia de Desarrollo Local de Dajabon (República Dominicana), ADETDA, y cooperativas lácteas de la municipalidad de Ouanaminthe (Haití). En la zona centro, el trabajo se realiza estrechamente con la Mancomunidad de Municipios de Elías Piña, provincia fronteriza dominicana, cuya capital es Comendador, y ciudad fronteriza fronteriza con Belladère, región Plateau Central, en Haití, donde se concentran las acciones, así como con el Comité Intermunicipal Transfronterizo (CIT), que es una instancia de concertación entre ambos lados de la frontera.

Desde el inicio de este periodo, la financiación de los proyectos ha procedido de muy diversas fuentes: ayuntamientos y diputaciones socios del FAMSI, la AACID, el Programa Municipia, la Comisión Europea, el PNUD, incluso las Cajas de Ahorros de Extremadura, de Badajoz y la AEXCID, mediante la firma de un convenio de colaboración para ejecutar en terreno las obras de infraestructuras cuyos fondos provienen de las donaciones post-huracán.

En la actualidad se está construyendo una estrategia de cooperación integral del territorio donde ambos países gestionen sus prioridades de desarrollo de manera concertada y con enfoque territorial, en un escenario en ocasiones poco favorable desde el punto de vista de las relaciones entre ambos países, dadas la inequidad social y económica, y las dificultades de comunicación en algunos puntos fronterizos. Para paliar esta desigualdad, algunas de las actuaciones buscan fortalecer el rol de los gobiernos locales y otras entidades como mancomunidaes o agencias de desarrollo, y fortalecer redes en las que participan gobiernos locales y sociedad civil, en una estrategia de cooperación sur-sur. Fruto de esta línea de acción es el trabajo realizado en el fortalecimiento municipal de las cadenas productivas en municipios de la frontera de República Dominicana y Haití, promoviendo al mismo tiempo el desarrollo local, la puesta en valor de los recursos endógenos y el impulso a sectores asentados, como el agrícola, o potenciales, como el turístico.

En los dos últimos años, el FAMSI ha continuado con el apoyo a la puesta en marcha y reconstrucción de infraestructuras como la segunda fase de la rehabilitación de la parte baja del Centro Comunitario en Belladere y las infraestructuras de acopio de agua en Fonds Verretes. Esta última es una intervención de gran calado para el acopio y distribución de agua a colegios y centros de salud, en una zona muy castigada por la sequía y la reforestación, que ha contado con la participación de técnicos andaluces, tanto en los procesos de licitación de obras como en su seguimiento técnico.

A finales de 2017, las intervenciones han experimentado un nuevo impulso con la coordinación en terreno de Adrián Fernández y la colaboración técnica de Ana Salvador; su incorporación ha permitido reactivar proyectos que habían sufrido cierta demora por la falta de interlocución debida a la situación de inestabilidad política, si bien en todo este tiempo, el FAMSI ha contado con la colaboración de Liliam Ogando, quien ha realizado labores de seguimiento e interlocución en ambos lados de la frontera.

Las relaciones institucionales se han reforzado con la Federación Dominicana de Distritos Municipales, FEDODIM, y su Instituto de Capacitación Municipal, ICAM. El equipo del FAMSI ha podido constatar el alto rendimiento del aula equipada por el Fondo Andaluz, donde se llevan a cabo de tres a cuatro formaciones semanales coordinadas con el Instituto de Formación Técnico Profesional en República Dominicana, INFOTEP, en áreas de informática, presupuestos participativos, administración y contabilidad de empresas. A estas disciplinas se espera sumar, en breve, formación orientada a la capacitación que se identifique como necesaria en los planes de desarrollo de los distritos municipales, y en especial, en las áreas de legislación y gestión de administraciones locales.

En proyecto está la posibilidad de redinamizar el ICAM para los municipios, apoyando a aquellos que no posean aún Planes de Desarrollo Municipal y promoviendo la creación de dos nuevas Agencias de Desarrollo Económico Local, con el acompañamiento del FAMSI. 

Refuerzo institucional y revitalización de intervenciones en respuesta a las demandas de las comunidades

Tras dos meses desde la  incorporación del coordinador y la asistente técnica del FAMSI en terreno, no solo se han revitalizado las relaciones con los agentes implicados, la comunidad y las autoridades, reforzando la presencia institucional del FAMSI, sino que se han relanzado las acciones vinculadas al centro de salud de Colorá y la rehabilitación del antiguo Club Hotel de Belladère, rehabilitado en una primera fase como centro comunitario y que se proyecta completar en una segunda fase.

Los informes de actividad ya reflejan el reinicio de las actividades para llevar a cabo una intervención integral sobre infraestructuras, en la comunidad de Belladère, que alojen el fortalecimiento institucional y social del área transfronteriza previsto por el Fondo Andaluz, en colaboración con el municipio, el Ministerio de Salud y otros agentes.

En la actualidad, ya se han realizado las mediciones, el replanteo del muro y el registro del estado de las infraestructuras en el Centro de Salud de Colorá y el Club Hotel de Belladère, que en una primera fase fue rehabilitado como Centro Comunitario, y se completará en una segunda fase de intervención. Para esta etapa ha sido clave la toma de contacto con la arquitecta responsable de la primera fase, Regine Estimé, y la visita al ISPAN (Institut de Sauvegarde du Patrimoine National), para conocer la normativa vigente sobre el tratamiento de bienes patrimoniales; el edificio está catalogado como edificio de interés patrimonial en el ISPAN, por lo que es necesario tener una visión global de los aspectos constructivos que implicará la ejecución de esta segunda fase del proyecto.

Está previsto que la rehabilitación de los dos edificios, Centro de Salud Comunitario de Colorá y Centro Comunitario en el Club Hotel de Belladère, comiencen en el primer trimestre de 2018, y puedan albergar cuanto antes las actividades a las que destinaron ambos proyectos.

El camino marcado para 2018

Trabajar en Haití y Dominicana obliga a no perder de vista el presente, pero, por fortuna, y después de que hayan cesado las sucesivas tragedias provocadas por fenómenos climatológicos, obliga a pensar en un escenario a medio y largo plazo, que permita reforzar estrategias de acción que vayan más allá de las intervenciones de urgencia.

En ambos sentidos se encamina el trabajo de los próximos meses, que aún tiene pendiente avanzar en el apoyo a infraestructuras sociales básicas y el desarrollo institucional y comunitario en los municipios de la frontera haitiana, con apoyo financiero que en su momento se logró por parte de la Fundación Caja Extremadura, la AEXCID, El Monte de Piedad y la Caja de Extremadura. En total, 244.700 euros que irán destinados a la finalización de una cisterna de Fonds Verretes, las obras que ya han comenzado para el vallado perimetral del Centro de Salud de Colorá, el equipamiento del Centro y la realización de misiones médicas, la rehabilitación de espacios públicos y equipamientos sociales, y la dinamización de sectores sociales y actividades transfronterizas.

En relación con las infraestructuras, el apoyo del Ayuntamiento de Utrera, y el liderazgo de la Diputación de Sevilla, harán posible la rehabilitación da una carretera destruida por el paso del huracán Mathew, que inabilitó el acceso a la zona y por tanto, ha impedido el desarrollo normal de la vida de sus habitantes, el acopio de insumos básicos y los desplazamientos comunes.

Por último, y en línea con la estrategia de promoción del desarrollo económico local del territorio, y la relación entre sectores productivos clave para ambos países, buena parte de los esfuerzos se orientarán a continuar el trabajo en el fortalecimiento de las cadenas productivas locales, promoviendo su capacidad organizativa y las relaciones entre actores locales de ambos lados de la frontera. Una intervención, por tanto, que va más allá de la dotación de equipamiento, materiales y maquinaria, y busca ir más allá con acciones de impacto que mejore el conocimiento de los sectores locales, las capacidades asociativas y operativas, y la capacidad productiva en los territorios de ambos países.

 

Fotos: Adrián Fernández y Ana Salvador.
Con esta noticia, el FAMSI quiere contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible:
 
 Objetivo 6. Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.
 
Objetivo 11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.
 
 Objetivo 13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.
 
Objetivo 17: Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

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