· Publicado en Incidencia en Políticas

El índice de ODS 2017 deja en evidencia a España en políticas ambientales

El índice de ODS 2017 deja en evidencia a España en políticas ambientales

Es una de las conclusiones que pone de manifiesto el Informe ODS 2017, elaborado por la Red de Soluciones para un Desarrollo Sostenible (Sustainable Development Solutions Network), SDSN por sus siglas en inglés, una iniciativa global lanzada por el ex secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-Moon en 2012, para aunar esfuerzos hacia un modelo de sociedad basado en el desarrollo sostenible.

La presentación del Índice de los ODS 2017 fue el escenario para un análisis de los progresos globales en el trabajo de los países hacia la implementación de medidas en línea con la Agenda 2030, y de la reflexión en otros aspectos considerados clave para su consecución. Multilateralismo y cooperación son dos de los conceptos que se consideran fundamentales para facilitar que la integración de la Agenda trascienda el ámbito nacional y permita una acción global.

En el caso de España, la presentación del informe puso de manifiesto una mejora de 5 puntos en relación con el ranking del informe 2016, pero un descenso en avances relativos a la conservación del medio ambiente, y en concreto, al mar y la biodiversidad y las emisiones de efecto invernadero. De una calificación por colores que sitúa en el verde el nivel óptimo, y en orden descendente, el amarillo, naranja y rojo, de mejor a peor, España obtiene seis rojos, seis naranjas y cinco amarillos.

Muy destacable es el descenso del valor asignado al objetivo 5, relativo a la igualdad de género. Este era el único en el que España obtenía una calificación óptima (verde), que ahora ha perdido un puesto. Y ello, debido a las tasas que obtiene en igualdad en tres de los indicadores medidos: promedio de años de escolaridad de la población por encima de los 25 años, porcentaje de puestos ocupados por mujeres en los parlamentos nacionales y diferencia salarial entre hombres y mujeres. Tres aspectos que impiden a España haber mantenido su calificación en este Objetivo, el único de 17 en el que había logrado obtener el 'código verde'.

España tiene aún mucho camino que recorrer en lo referido, especialmente, a los objetivos relacionados con el medio ambiente. Así lo ponen de manifiesto el código rojo que califica los objetivos 13, adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos, 14, conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible y 15, proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad.

A ellos hay que sumar tres más que relacionan de forma muy directa el modelo económico y laboral, y la gestión sostenible de los recursos. De este modo, España parte del rojo en el Objetivo 8, promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, el Objetivo 9, construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación, y el Objetivo 12, garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

En términos comparativos con algunos de los países del entorno europeo, España mejora los datos de Grecia en lo relativo a los objetivos 3 (salud), 5 (género), 7 (energía sostenible), y 11 (ciudades sostenibles). En el resto de objetivos ambos países mantienen los mismos niveles.

En el caso de Portugal, el país vecino supera a España en los objetivos 1 (erradicación de la pobreza), 7 (energía sostenible) donde además está en nivel verde, y en el objetivo 9 (infraestructuras resilientes, industrialización inclusiva y sostenible y fomento de la innovación). España no supera a Portugal en ningún objetivo.

En comparación con Francia, por último, el país vecino supera a España en varios objetivos: 1 (erradicación de la pobreza), 3 (garantizar una vida sana), 8, promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible,
el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, 9, construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación, 12, garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles y 15, proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad. Solo en el Objetivo 5, de igualdad de género, está por debajo del nivel que arroja España.

Una red mundial para formentar la implementación de la Agenda 2030

La Red de Soluciones para un Desarrollo Sostenible (Sustainable Development Solutions Network) trabaja en colaboración con las agencias de la ONU, instituciones financieras multilaterales, sector privado y sociedad civil. Cuenta con 8 nodos regionales, 9 redes nacionales y más de 300 integrantes del ámbito universitario. Surgió sobre la idea de que los centros de conocimiento, en colaboración con la ONU y el mundo empresarial e institucional, pueden ser impulsores de un cambio basado en objetivos.

En España, la red está presidida por el exministro Miguel Ángel Moratinos y centra su acción, en especial en cuatro áreas prioritarias: energía, agua, biodiversidad y género.

Este informe, en el que ha participado también la Fundación Bertelsmann, supone una actualización del que ya presentaran en 2016; contiene una valoración del desempeño de cada país en el avance hacia la consecución de los ODS, con la evolución comparativa de cada uno de sus indicadores nacionales. El objetivo es facilitar a los países la identificación de prioridades para la acción, con el fin de alcanzar los ODS.

Fuente: http://reds-sdsn.es

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