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La Declaración del II Foro de Desarrollo Económico Local para América Latina y el Caribe subraya la promoción de la participación social en la gobernanza territorial

La Declaración del II Foro de Desarrollo Económico Local para América Latina y el Caribe subraya la promoción de la participación social en la gobernanza territorial

La lectura de la Declaración final clausuró el II Foro Regional de Desarrollo Económico Local para América Latina y el Caribe que ha congregado en la localidad cochabambina de Tiquipaya a más de dos mil asistentes de veinticindo países, desde el 27 al 30 de julio. Se trata de una cita previa al Foro Mundial que acogerá Praia, en Cabo Verde en octubre. La delegación del FAMSI ha estado presente en distintos espacios de debate acerca del rol estratégico de los gobiernos locales en el escenario global.

El FAMSI ha contado con la presencia en el Foro de Jose Antonio García Cebrián, coordinador general de Hacienda, Vivienda, Participación Ciudadana, Salud, Consumo, y Cooperación y Solidaridad, del Ayuntamiento de Córdoba, Emilo Rabasco, director de Programas, Juan Carlos Díaz, coordinador de Desarrollo Territorial, y Luisa Iglesias, técnica del área. Este Foro Latinoamericano ha evaluado la labor de los gobiernos locales y las políticas implementadas para reducir la pobreza en las ciudades.

La Declaración final recoge la visión regional del Desarrollo Económico Local y se presentará en el IV Foro Mundial de Desarrollo Económico Local que se realizará en octubre en Cabo Verde. Entre las conclusiones, el documento destaca:

1. El Desarrollo Económico local (DEL) permite y se origina sobre un nuevo modelo de gestión pública descentralizada, horizontal, integral e intercultural, que articula la dimensión sectorial a la realidad de los territorios en su complejidad, promoviendo una visión estratégica inclusiva y consensuada.

2. La gobernanza territorial para el DEL debe promover y permitir la más amplia representación y participación de los diferentes grupos de población, incluyendo los tradicionalmente marginalizados y excluidos (jóvenes, mujeres, pueblos indígenas, afros, minorías, migrantes, personas con discapacidad, adultos mayores).

3. Los gobiernos locales y regionales tienen un papel estratégico de liderazgo crucial en articular los procesos de gobernanza territorial para un desarrollo productivo humano y sostenible en el marco de localización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

4. Es necesario que los gobiernos locales regionales tengan mandatos y roles claros y definidos, así como adecuados recursos humanos y financieros para cumplir con sus responsabilidades en materia de desarrollo económico local.

5. Para enfrentar los desafíos de la integración económica regional y global, es necesario redefinir las bases de la competitividad de las economías locales a través de políticas de desarrollo productivo y empresarial centradas en las pequeñas y medianas empresas locales.

En el acto de clausura del encuentro, realizado en el hotel Regina, el gobernador de Cochabamba, Iván Canelas, aseguró que cada región debe impulsar un desarrollo integral, justo, equitativo y solidario para superar las desigualdades. En palabras de Canelas "la articulación y la concertación de actores tiene que ser a través del Estado, del gobierno departamental, de los municipios, de la sociedad civil, del sector privado, de la academia, de los movimientos comunitarios y movimientos sociales. Ese es el éxito del desarrollo económico”.

El documento aprobado en Tiquipaya reconoce el crecimiento económico regional, habiendo logrado reducir las cifras de pobreza en más de 72 millones de personas desde 2002, y registrando un descenso del 42 al 24% en una década. Sin embargo, América Latina y Caribe sigue siendo una de las regiones del mundo con más desigualdad y desiquilibrios internos, lo que supone una constatación de que "el crecimiento económico no es suficiente para mantener los logros de las últimas décadas ni para acelebrar la erradicación de la pobreza en sus múltiples dimensiones".

Por ello, subraya la importancia de impulsar una trayectoria de "cambio estructural con igualdad", que conjugue crecimiento con inclusión y que promueva un desarrollo equilibrado dentro y entre los territorios. En la Declaración tiene una presencia relevante la Agenda 2030, y la visión que introduce "centrada en las personas, universal y transformadora, multidimensional, integrada, participativa, transparente, basada en los derechos humanos y en la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones para que nadie se quede atrás".

El documento destaca el papel de gobiernos locales y regionales en los procesos de gobernanza teritorial, la importancia de que tengan roles claros, así como recursos humanos y financieros para cumplir sus responsabilidades en materia de DEL; también recoge la relevancia de la articulación multinivel, para lograr la cogerencia y armonización de las políticas, la necesidad de establecer marcos y capacidades institucionales adecuados, de redefinir las bases de la competitividad de las economías locales a través de políticas de desarrollo productivo y de promover un enfoque sistémico integrador de los marcos jurídico y regulatorio, la investigación, la innovación, formación de los recursos humanos y la oferta de infraestructura, equipamiento y servicios de apoyo a la actividad productiva; recoge la importancia de valorar y reforzar el rol del sector privado, el potencial de la economía informal, y los modelos económicos alternativos.

Las mujeres y la población joven, y la necesidad de promover su empoderamiento ocupan un contenido específico en la Declaración final, así como el necesario refuerzo de la competitividad sostenible de los territorios, eliminando las brechas territoriales y sociales, y promoviendo una agenda de integración supranacional.

Fuente: Gobierno Departamental de Cochabamba y FAMSI.
Fotos: Gobierno Departamental de Cochabamba y FAMSI



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