· Publicado en Comunicación

Combatir el cambio climático reclama un nuevo sistema financiero mundial

Combatir el cambio climático reclama un nuevo sistema financiero mundial

Esta afirmación que parece apelar a instancias abstractas y lejos del alcance local es una de las conclusiones de un informe de Naciones Unidas que, siendo complejo y técnico, aterriza sobre realidades tan cotidianas y frecuentes como que la economía mundial crezca mucho más que los salarios. ¿Consecuencia? La desigualdad sigue creciendo. Es un ejemplo de las conclusiones de este informe mundial sobre la necesidad de cambiar estructuras financieras para acabar con la pobreza y la desigualdad presentes en todas las sociedades de todos los países del mundo.

El Informe sobre el Financiamiento del Desarrollo Sostenible de 2019, publicado por Naciones Unidas esta primavera, sitúa la responsabilidad de impulsar el cambio en la creación de condiciones favorables para acabar con esta desigualdad. Otras conclusiones del informe son:

La desigualdad continúa al alza: mientras que la economía mundial ha crecido un 3%, los salarios solo lo han hecho un 1,8%.

Por tanto, la bonanza económica no contribuye a disminuir la desigualdad.

⇒ Si no hay reparto equitativo de los rendimientos, se incrementan las dudas sobre la eficacia del sistema multilateral.

O dicho de otro modo, el multilateralismo está en riesgo porque la globalización no reparte los beneficios. 

"No estamos ofreciendo un crecimiento inclusivo y sostenible". Palabras de Antonio Guterres, secretario general de Naciones Unidas, en el prólogo de este informe.

En conclusión: el desarrollo sostenible no se puede lograr con estas condiciones y no puede haber desarrollo sostenible sin combatir el cambio climático.

En opinión de Guterres, y de Amina Mohamed, vicesecretaria general de Naciones Unidas, los sistemas comerciales y financieros mundiales no están afrontando el reto de promover el desarrollo sostenible y una globalización justa. Para Mohamed "rediseñar la arquitectura financiera mundial, renovando, por ejemplo, los acuerdos de deuda soberana, las normas fiscales internacionales y, especialmente, el sistema multilateral de comercio es una tarea enorme”. Sin embargo, “no está fuera de nuestras posibilidades”.

La vinculación inevitable entre cambio climático y desarrollo sostenible

La cadena de causas y efectos empieza arriba y termina en cada rincón de una comunidad local. El calentamiento del Planeta afecta a los ecosistemas, la salud de las personas y las economías; hace más difícil la erradicación del hambre y la pobreza; impacta en las formas de vida provocando movimientos de personas, carencia de acceso a recursos básicos como el agua y como afirma el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, "exacerba los problemas económicos, ambientales y sociales".

Esta reflexión es la que centró el discurso de apertura del Foro Político de Alto Nivel celebrado este mes de julio en Nueva York a cargo de Hoesung Lee, presidente del Grupo Intergubermental de Expertos. Lee subrayó el impacto negativo del calentamiento global en la naturaleza y la Humanidad, dificultando la consecución de los ODS, un plan de acción en el que también pueden ser determinantes la limitación de temperatura que propone el Acuerdo de París (idealmente, un aumento de la temperatura en grados Celsius de no más de 1,5) y las nuevas oportunidades económicas, ambientales y sociales que pueden resultar de poner en marcha medidas eficaces contra el cambio climático; en ellas tienen un papel relevante la cooperación internacional, la justificia social y la equidad para desarrollar estrategias de resiliencia.

El cambio climático impone unas condicines de vida insostenibles para miles de personas. Según la información que aporta este Grupo especializado, casi el 40% de la población mundial vive en lugares que han excedido ese 1,5º de temeratura superior, causando un aumento de la emigración. Según los dato del IPCC, por cada grado de aumento de la temperatura la migración crece 1,9%, mientras que por cada milímetro adicional de precipitación, los desplazamientos de población suben un 0,5%.

En el otro lado, si limitamos el alza de la temperatura a 1,5ºC habría 50% menos gente sin agua y 10 millones de personas menos estarían expuestas al aumento del nivel del mar. Es decir, se reducirían los riesgos sobre personas, vida animal y vegetal, cosechas y ecosistemas. Para lograrlo se necesita alcanzar la llamada 'neutralidad del carbono', y para ello, usar energía eficiente y limpia, penalizando de algún modo cualquier modo de producción que implique emisiones contaminantes.

Para ello, la tecnología y el cambio de modelo económico es fundamental, y por añadidura, la cooperación internacional. Esfuerzos a todos los niveles, afirman en el IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change).

María Fernanda Espinosa, presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas, lo expresó claramente en el Foro Político de Alto Nivel: la esperanza de 7,7 mil millones de personas en el mundo reside en la Agenda 2030. Para lograrlos hay tres pasos cruciales: voluntad política, colaboración y ambición.

Fuente: Noticias NU.

Con esta noticia, el FAMSI quiere contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible:

 

 

Secciones