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El Gobierno fuerza el avance del V Plan Director de la Cooperación pese a las críticas y el rechazo de ONGD, gobiernos y partidos de la oposición

El Gobierno fuerza el avance del V Plan Director de la Cooperación pese a las críticas y el rechazo de ONGD, gobiernos y partidos de la oposición

El documento ha sido aprobado en la Comisión Interministerial, órgano en el participan todos los ministerios de la Administración General del Estado, último paso antes de llegar al Consejo de Ministros. Es el final del periodo de consultas, en el que los agentes sociales han criticado que las consultas solo se hayan producido en las fases previas y que el texto salga adelante sin presupuesto.

Se trata del documento que contempla la estrategia fundamental del Gobierno Español en materia de cooperación internacional; un documento que tuvo su primera edición en 1998 y que se renueva cada cuatro años. El que ahora se somete a trámite abarcará el periodo 2018-2021.

La fase formal de consultas del Plan Director se iniciaba el pasado 14 de febrero, obteniendo también el dictamen favorable de la Comisión Interterritorial de Cooperación para el Desarrollo; se trata de un órgano consultivo formado por representantes del Gobierno central, de las comunidades autónomas y los municipios, en el que la propuesta recibió 13 votos en contra de las comunidades en las que gobierna el PSOE, y de Navarra, y la mitad de los representantes de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

A este paso siguió la ratificación por parte del Consejo de Cooperación. La aprobación en este órgano se produjo gracias al voto de calidad del secretario de Estado. En el Consejo de Cooperación está representado el conjunto de actores junto a la Administración General del Estado, incluidas las ONG de desarrollo. El texto salió aprobado con 16 votos a favor (los de la Administración General del Estado), 16 en contra (los de la Coordinadora Española de ONGD, UGT, CCOO, Universidades, Federación de Derechos Humanos y expertos) y dos abstenciones correspondientes a la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES).

En este punto, las organizaciones críticas intentaron dejar constancia de las carencias del texto en un documento que volcó también el voto de calidad de García Casas. Intentaron que saliera adelante un informe en el que lamentaban que el V Plan carezca de 'visión estratégica y de largo plazo', así como de los recursos necesarios. Los integrantes del Consejo que votaron en contra del informe del Gobierno presentaron un voto particular en el que señalaban que el Plan no tiene una estrategia clara, congruente y fundamentada, ni una concreción coherente con sus objetivos; si bien el plan contempla algunas de las recomendaciones de la Agenda 2030, afirman que no tiene una visión de esta estrategia de sostenibilidad a largo plazo, y que no aborda las reformas necesarias del sistema de cooperación y de la Agenda Española de Coopeación al Desarrollo, AECID. El presupuesto ha sido uno de los aspectos más criticados: las organizaciones han lamentado la falta de un marco presupuestario que incluya medidas claras para lograr que se dedique a la ayuda oficial al desarrollo un 0,4 por ciento de la Renta Nacional Bruta en 2020.

El pasado 20 de febrero, fueron los partidos de la oposición quienes expresaron su rechazo al texto del V Plan Director de la Cooperación Española, presentado en el Congreso por Fernando García-Casas, secretario de Estado de Cooperación Internacional para Iberoamérica y el Caribe. Mientras que el responsable lo definía como un documento "ágil, sintético, expeditivo", la oposición argumentó, entre otros, la falta de concreción y compromiso presupuestario. Los responsables del Gobierno ya habían oído esta crítica en voz de las organizaciones sociales, y la respuesta había rebotado contra el muro de los presupuestos. Más o menos, la cuestión se resolvía en términos de condicionalidad respecto a los posibles apoyos a los Presupuestos Generales del Estado.

A la enumeración de reproches por esta falta de compromiso presupuestario de los diputados del grupo vasco, de Ciudadanos y Unidos Podemos, el PSOE sumaba una razón histórica: la constatación de un recorte superior al 70% de los recursos destinados a cooperación en los últimos años. Por contra, el grupo popular acortaba el camino entre el apoyo a los Presupuestos de algunos grupos en la Cámara, y la ausencia de cifras en el texto del Plan Director. Como reproducía eldiario.es en su crónica de esta sesión de debate, las palabras de José María Chiquillo, del grupo popular, no dejaban lugar a dudas: "la crisis económica, desde 2008 hasta el día de hoy, aunque haya una ligera mejora, lastra los presupuestos que algunos en esta cámara tienen bloqueados", afirmaba.

El Congreso de los Diputados y el Senado aprobaron sendos dictámenes sobre el Plan Director los días 27 y 28 de febrero. En este punto, y tras el visto bueno del documento en la Comisión Interministerial de Cooperación Internacional, la aprobación definitiva queda lista para sentencia en un próximo Consejo de Ministros.

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