· Publicado en Monográfico Objetivos de Desarrollo Sostenible y Gobiernos Locales

El reto de España ante las duras críticas del último informe de la OCDE sobre la Ayuda Oficial al Desarrollo

El reto de España ante las duras críticas del último informe de la OCDE sobre la Ayuda Oficial al Desarrollo

A comienzos del mes de marzo, la OCDE hacía público el último Examen entre pares de España del Comité de Ayuda al Desarrollo, correspondiente al periodo 2010 - 2014. El titular de la nota que publicó ante la presentación del informe anticipa el diagnóstico: "Es preciso que España cumpla su compromiso de revertir el declive de la ayuda al desarrollo". Ante una nueva cita electoral, revisamos los retos que afrontará el nuevo Ejecutivo, si quiere cambiar el diagnóstico realizado por sus socios en el CAD.

Cada cinco años, todos los países miembros del CAD se someten a un 'examen' que hace seguimiento de sus resultados, revisa el cumplimiento de sus compromisos y hace recomendaciones para mejorar la situación. Estos informes utilizan la información que aportan las autoridades del país examinado y un país socio, la sociedad civil y el sector privado. España acaba de pasar uno de estos 'exámenes'. Los anteriores están fechados en 1998, 2002, 2007 y 2011.

Ya en 2013, Jon Lomøy, director de Cooperación para el Desarrollo de la OCDE, mencionaba una 'disminución acelerada del presupuesto de la AOD', en el informe intermedio de este examen quinquenal que publicaría la organización en 2015, al finalizar el periodo completo de análisis. Las primeras observaciones apuntaban ya a un resultado nada esperanzador: una bajada del 66% en la AOD entre 2009 y 2012, en su mayoría, en la cooperación bilateral que del 67% en 2010 bajó hasta el 48% en 2012.

Solo dos años después, la ayuda había continuado bajando. Del 66% que se señalaba en aquel informe intermedio, España bajó hasta el 68% de recortes en la Ayuda Oficial al Desarrollo. A España le ha tocado ser examinado por Alemania, Gran Bretaña y El Salvador, este último con un rol activo en la aportación de datos tras un trabajo de campo. Mientras España bajaba de manera drástica, los examinadores, 'exentos' de las peores consecuencias de las crisis a las que el informe atribuye el retroceso de la ayuda española, crecían en la AOD. En 2013, Alemania había incrementado su ayuda en un 12% y Gran Bretaña un 1,2%, que aún con un porcentaje de crecimiento muy inferior al primero, aún presentaba una cifra en positivo. Hay que añadir, además, que el último examen que pasó Gran Bretaña, en 2014, lo situó el número 2 del mundo en volumen de la ayuda, con un aumento de la AOD de un 30,5%, solo por debajo de Estados Unidos.

Es posible realizar la comparación entre países para ver de manera gráfica en qué lugar se sitúa la AOD española, en comparación con otros países en el portal de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE.

El resumen del informe publicado por la OCDE afirma que 'la recuperación económica gradual del país debería hacer posible que España comience a revertir el acusado descenso de la asistencia al desarrollo registrado desde 2010 y dirija una mayor proporción de su presupuesto de ayuda a los países más necesitados'.

Un descenso del 68%, tras haberse casi triplicado entre 2000 y 2009, al que hay que sumar las observaciones en torno al destino de los fondos; el informe señala que el apoyo de España a los países menos adelantados está retrocediendo en comparación con otros países, pese al compromiso de los donantes de centrar mayor ayuda en los países más pobres. "El porcentaje de la AOD bilateral española dirigida a los países menos adelantados cayó a un 18% en 2014, según los últimos datos, frente a un 25% en 2012, en tanto que la media en el CAD es del 26%. La ayuda total proporcionada por España a los países menos adelantados supone un 0,03% de su RNB, mientras que el objetivo de NN.UU es del 0,15 - 0,20%".

En cifras, en 2014 la AOD española fue de 1.879 millones de USD, un 20% menos que en 2013 en términos reales. Aunque en 2013 la AOD se vio incrementada por una intensificación de las iniciativas de alivio de la deuda, la cifra de 2014 equivale a un 0,13% de la renta nacional bruta, inferior a la media de los países miembros del CAD de la OCDE, que es del 0,3% de la RNB, y por debajo del objetivo de los países donantes de las NN.UU. de un 0,7%, registrando el nivel más bajo desde 1988. El ratio español de AOD/RNB alcanzó su máximo en 2009 con un 0,46%.

Además, pese a que era uno de los principales donantes de ayuda humanitaria, el presupuesto español en este área disminuyó, situándose en sólo un 4% de la AOD en 2014. Según el Informe, con la recuperación económica España podría aspirar a asignar hasta una décima parte de su AOD a programas humanitarios. 

Los 10 mayores destinatarios de la ayuda al desarrollo española son Costa de Marfil, Perú, Colombia, Marruecos, El Salvador, Bolivia, Nicaragua, Cisjordania y la Franja de Gaza, Ecuador y Mali. De las 22 recomendaciones formuladas en el último Examen entre pares de 2011, España aplicó 5 plenamente y 12 parcialmente. Otras cinco recomendaciones no han sido aplicadas.

Ante este panorama, el presidente del CAD, Erik Solheim, no ha perdido la oportunidad de la publicación de este informe para recordarle a España que aunque la crisis económica ha sido muy dura, el país ha dejado claro su compromiso de recuperar los niveles anteriores del presupuesto de ayuda y avanzar hacia el objetivo del 0,7%: “el próximo gobierno debe mantener este compromiso, ya que España es un socio valorado en las regiones a las que dirige su labor de ayuda.”

En positivo, el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) ha elogiado a España por su firme interés en reducir la pobreza y la desigualdad, y por su voluntad de promover la equidad y la solidaridad. Ha destacado las relaciones estrechas forjadas con los gobiernos de los países socios, especialmente en América Latina y África subsahariana y ha dado un tirón de orejas al país por considerar que hay margen de mejora en la coordinación y supervisión por España de la ayuda al desarrollo, y en la gestión del personal.