· Publicado en Monográfico Andalucía Solidaria con la Población Refugiada
"La mayor parte del presupuesto de Europa en materia de extranjería se dedica a cerrar fronteras"

La política de extranjería, tanto de la Unión Europea como de España, tiene un doble rasero que implica restricciones por un lado, y derechos por otro. Así lo ve Mercedes Moya, catedrática de Derecho Internacional Privado y directora del Máster Propio de Derecho de Extranjería de la Universidad de Granada en una entrevista realizada en la Onda Local de Andalucía. Sin embargo, asegura que, muchas veces, es mejor que no se cumplan las leyes porque éstas implican la construcción de una fortaleza simbólica que impide a las personas migrantes, refugiadas o desplazadas, entrar en nuestras fronteras.
En este sentido, apunta que, en esta crisis mundial de refugiados, se está olvidando el término desplazado. Sostiene que hay miles de personas que se mueven de forma circunstancial huyendo de la guerra y que este concepto está regulado de forma distinta al de refugiado o asilado. Así, para conseguir ser reconocido en este último supuesto se necesitan, dice, una serie de requisitos. Estos asuntos serán abordados en el máster de la Universidad de Granada que empieza la semana que viene sobre derecho de extranjería. En él se van a tratar aspectos jurídicos de la inmigración, tanto en lo que se refiere a los extranjeros que residen en el Estado español como los españoles que están desplazándose fuera de España.
En rasgos generales ¿cómo es la legislación sobre inmigración en nuestro país? ¿Es la política de extranjería una ley que está levantado muros?
Hay que ser objetivo. Las normas de extranjería son reconocimiento de derechos, hay una regulación respecto a los menores, a las mujeres inmigrantes que son víctimas de violencia de género que es pionera y que protege y regula. Por un lado existe este marco con el reconcomiendo el derecho de los extranjeros y por otro el cierre de fronteras a la inmigración ilegal.
El problema viene porque la mayoría del esfuerzo económico de la legislación europea se dedica a cerrar fronteras, algo que denuncian las organizaciones sociales y muchos juristas.
Los CETI, los famosos de Centro de Internamiento para Inmigrantes son tomados como verdaderos agujeros negros de la legislación y el derecho. ¿cómo se trata a los inmigrantes que llegan aquí?
Es un tema muy problemático y difícil en el reglamento de extranjería. Para esos centros hay un reconocimiento de derechos, para las personas que están internadas pero ninguno ha cometido ningún delito, ni ninguna falta. Están allí mientras se tramita el expediente de expulsión y yo siempre me he preguntado si se puede privar de libertad a una persona que solamente ha cometido una infracción administrativa.
Otra de las cuestiones que ha tenido mucho debate en los últimos tiempos ha sido la devolución en caliente Se cumple en este sentido la legislación internacional?
La legislación europea en este tipo de tema es mejor que no se cumpla porque siempre son más duras que las normas de extranjería españolas. Yo no sé si las autoridades de la frontera aplican las normas, si saben las garantías de estas personas para que se cumplan unos mínimos antes de devolverlas.
En el máster propio sobre Derecho de Extranjería que da comienzo esta semana ¿qué tipo de materia podemos encontrar?
Este es nuestra edición número catorce del máster y la verdad que cuenta con una amplia red de personas que aportan muchos conocimientos como trabajadores sociales, guardia civil, personal de la subdelegación del gobierno, juristas, etc. El máster no es solo asilo y devoluciones. Se habla de las adopciones internacionales, de la nacionalidad, la validez de los matrimonios, los divorcios, la homologación de títulos y muchas más cuestiones.
Además es una materia amplia que pretende formar la vida jurídica de una persona que llega a España como inmigrante.
