· Publicado en Monográfico Objetivos de Desarrollo Sostenible y Gobiernos Locales

Suscribe la Carta Europea contra el Desperdicio de Comida, y comienza a aplicar los ODS

Suscribe la Carta Europea contra el Desperdicio de Comida, y comienza a aplicar los ODS

"No desperdicies nuestro futuro". Es el nombre de la Carta Europea contra el desperdicio de comida que tomó forma en la Expo 2015 de Milán, durante el "Primer Foro Europeo de Jóvenes y Autoridades Locales", en el marco del proyecto europeo "Don't waste our future". Socios de Italia, Chipre, Portugal, Bélgica, Francia y Reino Unido, a los que se sumó Andalucía a través del FAMSI, participaron en la elaboración de un Manifiesto Europeo que está recogido en la Meta 3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12: Garantizar modalidades de consumo y protección sostenibles.

 

En concreto, un objetivo que se propone de aquí a 2030, reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per capita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha.

El objetivo y la meta están más que justificados. Según Naciones Unidas, se calcula que cada año alrededor de una tercera parte de los alimentos producidos, el equivalente a 1300 millones de toneladas valoradas en un billón de dólares aproximadamente, acaba pudriéndose en los cubos de la basura de los/las consumidores/as y los minoristas, o bien se estropea debido al transporte y los métodos de recolección deficientes.

El desperdicio de comida está plenamente enraizado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. De este modo, en el Objetivo 2, la Agenda 2030 se propone poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, al tiempo que promover la agricultura sostenible. De forma detallada, las metas incluyen los aspectos que se relacionan con este gran epígrafe. Entre otras, en la meta 2, lograr el acceso a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año, poner fin a todas las formas de malnutrición o duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los productores de alimentos en pequeña escala, y en especial, de las mujeres.

En relación con la seguridad alimentaria, la agricultura tiene un papel fundamental. Según Naciones Unidas,

  • 500 millones de pequeñas granjas en el mundo, la mayoría de secano, proporcionan un 80% de los alimentos que se consumen en la mayor parte del mundo en desarrollo. Invertir en los pequeños agricultores, mujeres y hombres, es una forma importante de aumentar la seguridad alimentaria y la nutrición para los más pobres, así como la producción de alimentos para mercados locales y mundiales.
  • Desde 1900, el 75% de la diversidad de las cosechas se ha perdido en los campos. Un mejor uso de la biodiversidad agrícola puede contribuir a una alimentación sana, mejorar la vida de las comunidades agrícolas y hacer más resistentes y sostenibles los sistemas agrícolas.
  • Si las mujeres agricultoras tuvieran el mismo acceso a los recursos que los hombres, el número de hambrientos en el mundo podría ser reducido en hasta 150 millones de dólares.
  • 1,4 millones de personas no tienen acceso a la electricidad, la mayoría de ellas viven en zonas rurales del mundo en desarrollo. En muchas regiones la pobreza energética es uno de los principales obstáculos para la reducción del hambre y la garantía de que el mundo puede producir alimentos suficientes para satisfacer la demanda futura.

El proyecto Don't waste our future constituye una Alianza Europea contra el desperdicio de comida y por nuevos modelos sustentables de desarrollo construida entre autoridades locales y jóvenes, para animar a la gente joven a luchar contra modelos insostenibles de consumo y desarrollo.

Con financiación de la Unión Europea, reúne a municipios de siete países, más de 2800 estudiantes y 160 profesores/as. Ahora queremos contar contigo. Queremos que te sumes a esta Carta Europea contra el Desperdicio de Comida. Queremos que la difundas y juntos, iniciemos el camino que nos compromete con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aprobada en septiembre de 2015, en la Asamblea General de Naciones Unidas y suscrita por todos sus países miembros. Las autoridades locales tienen mucho que decir en la construcción de modelos de desarrollo sostenible.

Especial Objetivos de Desarrollo Sostenible y Gobiernos Locales

En septiembre de 2015, la Asamblea de Naciones Unidas adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosteridad. Una estrategia global que supone un paso más allá de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y que, por primera vez, situa en el Objetivo 11 el ámbito local como espacio de acción clave para la consecución de los 17 objetivos y 169 metas que contempla el nuevo marco de acción, con el horizonte en 2030.

Desde la conferencia de Río +20 en 2012, se han realizado multitud de consultas a nivel nacional, regional e internacional para definir la nueva agenda de desarrollo global que sustituiría a los Objetivos de Desarrollo del Milenio.


Los objetivos y metas fueron acordados por el Grupo de Trabajo Abierto intergubernamental (GTA) en el 2014. La Comisión de Estadística de la ONU ha propuesto, en marzo de 2016, un conjunto de indicadores globales para medir el progreso hacia los objetivos.

La Agenda 2030 será el marco de referencia de los programas mundiales en los próximos años, un compromiso mundial y universal, en el que cada Estado marcará los retos específicos que afronta, de acuerdo a este gran acuerdo global. Los Gobiernos Locales tienen mucho que decir. Por ello, hemos creado este monográfico, en el encontrarás documentos, referencias y noticias relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con el que todos/as estamos comprometidos/as.